La iluminación de un jardín es más importante de lo que muchos piensan. No solo es una cuestión estética, sino que una correcta iluminación puede mejorar la seguridad del espacio y, por supuesto, permitir que se disfrute del jardín durante la noche. Si bien no hay una única forma de iluminar un jardín, existen distintos elementos a considerar para crear un ambiente espectacular.
Planificación previa
Antes de empezar a colocar luces de forma aleatoria, es importante planificar el espacio. ¿Qué zonas del jardín necesitan más luz? ¿Cómo quedará la iluminación de forma general? ¿Se quiere destacar algún elemento en particular, como una fuente o un árbol? Una buena idea es dibujar un plano del espacio y marcar los puntos donde se colocarán las luces. De esta forma se puede evitar tener una iluminación despareja y poco favorecedora.
Tipo de iluminación
Existen distintos tipos de iluminación para jardines, pero las tres principales son: iluminación ambiental, iluminación direccional y iluminación decorativa.
La iluminación ambiental es la que proporciona una luz uniforme y sin sombras, haciendo que el espacio sea agradable a la vista. La iluminación direccional es aquella que se enfoca en una zona en particular, como una escultura o una fuente, y la ilumina de forma que sea el centro de atención. La iluminación decorativa, en cambio, es la más creativa y se usa para dar un toque festivo o divertido al espacio, con luces de colores, por ejemplo. Lo ideal es combinar las tres para crear un espacio completo.
Tipos de luces
Una vez definido el tipo de iluminación, hay que elegir qué tipo de luces se utilizarán. Los más comunes son:
– Luces empotradas: son ideales para caminos y senderos, ya que se ven muy limpias y elegantes. Estas luces se empotran en la tierra y suelen ser de bajo voltaje, por lo que no consumen mucha energía.
– Luces de pie: estas luces son las más comunes en jardines y se colocan directamente en el suelo o en una base. Son ideales para iluminar arbustos y árboles.
– Proyectores: son luces que se enfocan en una zona en particular y emiten una luz muy brillante. Se suelen utilizar para iluminar estructuras como fuentes o esculturas.
– Luces solares: estas luces son alimentadas por energía solar y no necesitan enchufarse a la red eléctrica. Son ideales para espacios alejados de la casa o lugares donde no se cuenta con electricidad.
Colores y temperatura
Otro aspecto a considerar a la hora de elegir las luces es el color y la temperatura de la luz. La elección dependerá del tipo de iluminación que se quiera lograr. Las luces blancas y amarillas son las más comunes y permiten una iluminación uniforme. Las luces de colores son ideales para dar un toque festivo o creativo. También es posible jugar con distintas temperaturas de luz para lograr distintos efectos. Las luces cálidas, por ejemplo, son ideales para crear un ambiente acogedor, mientras que las luces frías son ideales para espacios modernos.
Importantes puntos a considerar
Antes de instalar la iluminación del jardín, es importante tener en cuenta algunos puntos adicionales:
– Evitar la contaminación lumínica: es importante elegir luces que no emitan demasiada luz hacia el cielo. La contaminación lumínica no solo es un problema ambiental, sino que también puede afectar la observación del cielo nocturno.
– Uso responsable de la energía: para evitar un consumo excesivo de energía, lo ideal es utilizar luces de bajo voltaje y apagarlas cuando no se estén usando. También es posible utilizar luces solares para reducir aún más el consumo de energía.
– Seguridad: es importante tener en cuenta la seguridad de las luces y cómo se instalan. Las luces empotradas, por ejemplo, deben estar bien aseguradas y colocarse en zonas donde no se puedan tropezar con ellas.
– Iluminación adaptada: es importante también considerar la adaptación de la iluminación a los distintos cambios climáticos, no será lo mismo una iluminación en el verano de lo que puede ser en el invierno.
Conclusión
Lograr un jardín espectacular con la iluminación adecuada no es tan complicado como parece. Se trata de planificar bien el espacio, elegir el tipo de iluminación que se quiere lograr y seleccionar las luces acordes. Además, es importante considerar algunos puntos como la contaminación lumínica, la seguridad y el uso responsable de la energía para lograr el mejor resultado. Con estas claves, cualquier jardín puede convertirse en un espacio mágico y acogedor durante la noche y así se podrá disfrutar de un ambiente increíble.